miércoles, 5 de noviembre de 2025

Impresión del libro Nadie acabará con los libros (2010)

 

Nadie acabará con los libros. Umberto Eco y Jean-Claude Carrière (2010)

 

Entrevista realizada por Jean-Philippe de Tonnac

Lumen Ensayos

263 páginas

 


Título y contenido del libro resultaron seductores. La entrevista realizada por Jean-Philippe de Tonnac a Umberto Eco y Jean-Claude Carrière, autores muy relevantes en la escena literaria, cinematográfica y artística en general. Compuesto por quince capítulos, discurre sobre los libros; conocer si, desde sus perspectivas, en el presente con salto inmediato al futuro se eliminará este ingenioso artilugio y si es así qué y quiénes lo harán.

 

Tal punto de partida sirve para que los autores compartan sus ideas en cuanto a temores sobre la quema de su biblioteca, la duda sobre si llegamos a leer todos los libros que se encuentran en los anaqueles, la destrucción de las bibliotecas en el pasado en mano de ignorantes poderosos (la realidad como en la ficción), el carácter de universalidad (la idea de lo clásico como medio para prevalecer con el paso del tiempo) que tienen o no las obras, el terror que puede suscitar encontrarse solo en una biblioteca de inmensas proporciones en medio de la noche y hasta un apartado sobre la influencia de los tiranos, los imbéciles y la locura en la edición de libros. Todos estos temas hacen que considere al libro un compendio digno de reflexión en la actualidad.

 

Y de la enumeración anterior dejé a un lado la función que ha representado la llegada de Internet y los soportes digitales en la promoción, existencia y prevalencia de los autores. ¿Qué creen ustedes, ven a la musa que todo lo sabe y todo lo tiene con benevolencia o son sus detractores? Se los dejo como interrogante para procurar en ustedes el posible encuentro con el libro.

 


A partir de lo anterior, cada capítulo se ramifica o podría desmembrarse de forma fructífera para crear otros títulos porque es tal la vastedad bien proporcionada de información e interpretación que bien daría paso a concebir otra obra especializada. En este sentido, es valioso porque la lectura se convierte en una necesidad por adentrarse a autores que se desconocen, a la razón de publicación o destrucción de ciertas obras de arte o de cómo en el intento de pasar a los anales de la historia ciertos tiranos terminaron sumidos en el olvido por el acto vandálico de destruir un templo: Eróstrato dio órdenes de incendiar el templo de Artemisa.

 

Datos como el anterior se desperdigan a lo largo de la conversación, razón por la que la lectura se convierte en una entrevista con visos borgianos, pero extraída de la realidad. Entonces, cabe la interrogante: ¿no hay ficción? Por supuesto, pero como elemento de la literatura, como huella que caracteriza a los géneros literarios. En este sentido, la ficción está presente, se hace mención de novelas y autores por argumentar el valor de las obras. Uno que puedo recordar al momento en que escribo es como algunos editores desestimaron y descartaron a ciertas obras y autores (Víctor Hugo u Honoré de Balzac).  Asimismo, se tiene que los entrevistados son autores reconocidos por la crítica literaria y en la escena cultural mundial. Al respecto, es de dominio público que Umberto Eco junto con haber sido un loable profesor de semiótica en la Universidad de Turín, es autor y guionista (fue amigo del director de cine Luis Buñuel).

 

Prosigo con esta idea de la ramificación. En cada apartado del libro y hasta en cada párrafo se desperdigan ideas que propicias otras tantas más. Como en un pasaje nos topamos con Ganesha a propósito de mencionar la aparición de la escritura en el Mahabharata. Fragmentos después con Hitler cuando cometió suicidio después de haber sido contado como uno de los grandes imbéciles de la humanidad al haber propiciado el odio y cuasi destrucción de la cultura o el intento de imposición de una única versión de la historia alemana. Y así puedo continuar enumerando ejemplos, pero mi intención es que ustedes también sientan atractivo el libro y se dejen seducir por el contenido de esta erudita, entretenida y nada frívola entrevista.

Casi se me escapaba hablar de las ilustraciones a cargo de André Kertész. Son una aliciente, un complemente perfecto para esta entrevista nada forzada y que bien pudo y puede dar par muchos encuentros más. Sobre todo cuando ya han pasado más de 15 años de la publicación del libro. Sería muy atractivo escuchar las apreciaciones de los autores cuando cada día estamos más sumidos al subproducto de Internet con gran éxito de ventas que son las redes sociales. 

Al margen de la lectura…

 

-El libro es útil para arrancarse la idea de que todos los libros que tengamos en nuestros anaqueles deben ser leídos. Me fascinó leer (porque una vez lo llegué a pensar) el hecho de tener esos libros que esperan por nosotros como aquellos privilegiados que tienen una bodega con vinos de excelente cosecha esperando para darnos sosiego.

 

Los libros siempre tendrán detractores. Algunos unos soberanos idiotas como Bush, Trump o Hitler, pero la gran mayoría sendos intelectuales que lo hacen porque saben muy bien el peligro al adentrarnos en sus páginas ¿Por qué? Porque nos invita a pensar, a dejar de ser borregos y si nos convertirnos en contestatarios es porque tenemos una postura al respecto. Bueno o mala, no importa, en un primer momento hemos sido raptados por las ideas y estamos formando parte del mundo de la creación. Así como el tapiz del tiempo nos demos cuenta de que solo fue un pensamiento sumamente descabellado.

 

-La literatura, a través de la lengua, porque la lengua es uno de los instrumentos que emplea la ficción, evoluciona, está sujeta a cambios. Entonces leeremos a Shakespeare o a Cervantes. Si en el futuro se continúa leyendo Don Quijote será porque es una expresión de lo humano, de nuestras pasiones por leerla y aprehendernos a ella y en palabras de Eco:

 

No leemos a Shakespeare tal como escribió él. Nuestro Shakespeare es mucho más rico que el que se leía en sus tiempos. Para que una obra de arte lo sea debe ser conocida, es decir, debe haber absorbido todas las interpretaciones que ha estimulado, que contribuyen a hacer de ella lo que es. P. 134.

 

-En tono más de chisme. Me pasa que subrayo, marco y escribo en todos mis libros, pero en particular con este. Cada marca, cada post-it invita a volver a leer, a buscar en otras fuentes a dejarse tejer y destejer por las ideas de los autores. A dejarse raptar por las obras que mencionan. A si bien sentirse sumamente ignorante, no dejarse avasallar por ese sentimiento y continuar nuestro camino lector, nuestro sendero que se marca por palabras y libros.

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