martes, 27 de enero de 2026

Impresión de El corazón de las tinieblas

 

Viajemos a la espesura de El corazón de las tinieblas

 1899

Joseph Conrad



Enrumbarse a tierras desconocidas supone muchos desafíos. En este cuento se describe la transformación de un hombre virtuoso a uno aterrorizado y poseído por la locura. En su lecho de muerte apenas alcanza a proferir: “el horror, el horror”.  El corazón de las tinieblas fue publicado en 1899. En este cuento, considerado por algunos novela breve, se percibe cómo la mirada europea se confronta con un continente donde la naturaleza parece corporeizarse hasta doblegar a individuos ejemplares en seres deplorables.

Desde el principio el ambiente es el protagonista. En la goleta Nellie parten del Támesis con dirección a tierras africanas.

 Solo la penumbra al oeste, rumiando desde las alturas, se hacía más oscura a cada minuto, como enfurecida por la proximidad del sol. Y por fin en su imperceptible parábola, al sol acabó de hundirse y del resplandor blanco pasó a un rojo sobrio que no emitía rayos ni calor[1], como si estuviera a punto de apagarse, ahogado a manos de aquella penumbra morosa que se alzaba sobre las multitudes de la ciudad.

 

Los marineros, entre ellos Marlow es un veterano. Su vida ha transcurrido entre los mares y ríos del continente africano. Es uno de los tripulantes de la goleta. Gracias a él conoceremos paulatinamente la historia del señor Kurtz. Similar a una muñeca rusa avanzamos en la trama. Solo nos damos cuenta de la estrategia narrativa hasta bien avanzadas las acciones pues, así como no hay vuelta atrás en el barco tampoco en el hecho de conocer el destino del señor Kurtz, quien se desempeñó como administrador de la compañía. Sobre él se enviste un aura de incertidumbre. En primer lugar, porque no aparece en el relato, sino hasta el final. En segunda instancia porque otros personajes de relleno tienen una opinión muy honorable. En el caso de Marlow la sombre de la reputación crece tanto que la curiosidad lo asalta cada vez más:

Tenía tiempo de sobra para meditar y una que otra vez me ponía a pensar en ese tal Kurtz. No es que tuviera especial interés en él, no. Pero sí tenía curiosidad por ver si este hombre, que había llegado al país equipado de ciertas ideas morales, conseguiría escalar a lo más alto después de todo, y cómo desempeñaría sus funciones una vez que ascendiera hasta allí.

Detengámonos en las suposiciones del marinero. Con el condicional “si” junto con la frase: “había llegado al país equipado de ciertas ideas morales, conseguiría”; objeta, pone en tela de juicio la ejemplaridad del hombre. ¿Por qué razón? Porque él sí conoce esas tierras y sabe, de primera mano, cómo corrompe a los seres, cómo los convierte en un espectro o los deja en la nada. Y es debido a este mecanismo de saber del otro que puede entender la transformación del honorable administrador de la compañía.

Líneas arriba había mencionado el carácter esencial del entorno: la naturaleza engulle a los hombres y los habitantes son solo vasallos de ella. Expreso esta razón porque no estoy de acuerdo en el planteamiento de algunos críticos sobre la idea de que el autor haya degradado a los africanos porque no les confirió voz ni acciones. Para mí es plausible por el semblante desolador que debía tener la naturaleza no solo en el hombre blanco, sino en todos los hombres sin distinción de color de piel debido a que si la naturaleza es tan amenazante se debe a la venganza por la posesión indebida de los recursos de la tierra: para efectos de la narración es el marfil. Asimismo, se ratifica porque era un camino creíble para un autor europeo del siglo XIX.

 Creo que leer el cuento es clave para todos aquellos que quieran abrir la puerta de la literatura que aborda la colonización. En nuestro continente existen ingentes estudios al respecto, solo que África se asoma como un tema muy lejano, pero a diferencia de lo que muchos puedan pensar, sí se pueden establecer redes para entender el pasado de dominio europeo por sobre otras poblaciones no solo la americana.

 Leí este libro impelida por múltiples blogs de viajes que muestran al continente africano como una tierra tan desconocida, tan inmensa precisamente por la naturaleza indómita. Creo que cuesta mucho entenderla, pero creo, también, que ha faltado paciencia y dedicación para entender un continente que solo ha sido expoliado y rara vez recibe mérito alguno. Solo es noticia por la violencia de los levantamientos de los caudillos vehementes de turno. ¿Esa violencia es la naturaleza que reclama la deuda que tiene la historia? ¿Esa violencia es la necesidad de perdón, verdadera reconciliación y comprensión? Siento que la balanza gira hacía esa acción. Hoy más que nunca cuando se siguen asomando situaciones de supremacía de una nación ante otra. Los pueblos no han aprendido la lección. Por eso Marlow como narrador pareciera apreciarse tal cual como si lo observáramos con unos binoculares: a ratos delinea bien la historia, en otros nos la muestra desde la distancia.

Al margen y en el margen de la lectura

Algunas películas se han inspirado en El corazón de las tinieblas. Es el caso de Apocalipsis Now cuyas acciones se despliegan en la Guerra de Vietnam del director Francis Ford Coppola en el año 1979.   Otro caso es en 1990 cuando Román Chalbaud dirigió El corazón de las tinieblas versión inspirada en el cuento.



[1] La advertencia de que la oscuridad será lo que los recibirá en el horizonte, en la llegada.

miércoles, 21 de enero de 2026

La elegancia del erizo: impresión de lectura

 

La elegancia del erizo

Muriel Barbery

364 páginas

Editoral Seix Barral

 


La sensación de vacío, pero a la vez la satisfacción por haber terminado el libro. Más que terminarlo por el hecho cumplir el requisito individual, es la apropiación de las emociones, los sentimientos de los personajes conforme se desarrolla la trama. Es momento de llorar, pero con el llanto sabroso en el que resbalan las lágrimas como goterones de una lluvia torrencial me arranco el dolor, la tristeza y el cansancio. En suma, se libera lo necesario con la prosa de la novela.

Yo quisiera quedarme siempre en esa estación de vida. Esa que tiene lugar cuando terminamos un libro y el alma siente regocijo, placer porque cada palabra leída fue un bálsamo espiritual. Insisto: no es con el objeto de acumular un corpus de lectura, sino es por la conexión absoluta con el libro. La compañía que he recibido de los libros reafirma el hecho de que mi soledad cobra sentido para poblarlas con palabras.  Por último, diré que lloré como tenía días que no lo hacía. No crean que leo como terapia, pero sí como refugio.

El refugio apacible de las líneas que no buscan y sin embargo me encuentran y me sostienen. Hacen liviana la vida a ratos porque me regalan tanta vida (con dichas y desdichas) solo puedo agradecer porque siento que las palabras me escuchan y me dan la bienvenida. Me dejan estar, así como René dejó estar a Paloma en su recibidor.

Ahora bien, iniciemos con la impresión. La literatura cuenta con grandes historias sobre la amistad: Don Quijote y Sancho Panza; Frodo y Sam; Jo, Meg, Beth y Amy; Harry, Ron y Hermione y muchas más que no conozco, no he leído o mi memoria constantemente me juega malas pasadas y no recuerdo. En La elegancia del erizo la amistad teje los hilos de la trama. Rene Michell entabla amistades sinceras cuando es una quincuagenaria. Entre Rene y Paloma se creará una conexión tan sincera que muchos de nosotros solo podemos anhelar.

En la portería del número siete de la calle Grenelle, Rene ejerce el cargo de portera.  Cumple las funciones desde hace más de veinte años, para muchos de los habitantes del edificio pasa inadvertida y no es más que una señora mayor. Asume formas parcas y hurañas en las áreas comunes del recinto con el firme propósito de mantenerse en la clandestinidad como ella lo expresa. Mientras que dentro de sus sesenta metros cuadrados escucha música clásica, lee y relee a filósofos y escritores de renombre universal, reflexiona y debate con León, su gato sobre las clases sociales, la política y ve cine de autor. En suma, sabe apreciar la belleza porque despliega un conocimiento profundo y bien fundamentado sobre el arte.  Como guinda del pastel en sus tiempos de ocio visita museos y bibliotecas frecuentadas por un reducido grupo de académicos e intelectuales.

Saltan a la vista las razones para, si bien no desaparecer, sí querer no ser determinada por el grupo de familias adineradas, que por no querer o poder ver más allá de sus narices, en la mayoría de los casos, se les olvida mantener la cortesía, la elegancia y la educación de la clase a la que dicen pertenecer. Entonces, no habrá algún cambio entre sí Rene es educada o no, esos individuos siempre querrán mantenerse al margen y mostrar la autoridad ante un cargo menor.

Paloma vive en el mismo edificio, pero unos pisos arriba. Es una preadolescente de doce años. Sus padres y hermana viven en un castillo de cristal, jactanciosos con el dinero y abolengo, pero cada uno ensimismado en sus vidas de cenas en los mejores restaurantes, citas al psicoanalista, celebraciones y visitas al geriátrico aséptico, al contar los días para que la matriarca de la familia les dejé la herencia. Como resultado y para perjuicio de Paloma se esconde de todos en cualquier resquicio del apartamento con el único fin de poder leer y escribir, pero ha decidido cometer suicidio. Elige una fecha: 16 de junio. 

Hasta aquí, no me he bifurcado del tema. Solo quiero proporcionar contexto sobre las protagonistas y hacer un compendio de sus vidas. Y en esas acciones aún ninguna se conoce, pero son bastante similares: René se ampara bajo la clandestinidad para no ser vista por ningún habitante del recinto. Paloma se cuela por los recovecos del piso familiar para tener el menor contacto posible con su familia porque ella llegó a la conclusión de las diferencias que poseen. Los ha analizado hasta el punto de sentir un hastío mesurado.

La llegada de un nuevo propietario marcará un vuelco en la rutina. Gracias al acontecimiento, pronto Paloma y Rene se percatan del lugar que ocupa la otra. Quiero decir, ambas saben quién es cada quien, pero con la mudanza del señor Kakuro Ozu las dos experimentarán la verdadera amistad. Así como el reconocimiento en la otra, hasta el punto de ver lo que está oculto y descifrar un trauma que parecía sepultado por el tiempo.

En cuanto a la narración, es propicio mencionar que la primera persona permite obtener un panorama fidedigno de la vida en el edificio. Más aún estar enganchados desde el principio de la novela. Hay sinceridad, credibilidad en los personajes. Es el caso de Paloma, en efecto, sentimos el drama de una preadolescente alienada por sus padres porque no se parece a ellos. Similar a lo que ocurre en Matilda de Roal Dahl.

Rene, quien con sagacidad ha preferido ocultarse bajo el manto de la dureza. De allí la comparación con el erizo, establecida por Paloma. En esta asociación denota y connota por medio de la frase. La superficie en punzante. Una vez esa capa se ha obviado aparece la elegancia, la delicadeza que esconden un erizo. Y en ella son las cualidades de una verdadera intelectual.  Prefiere ser clandestina para evitar la apariencia y excentricidad de ser comparada y mofada por su cargo sencillo. Su ser le dicta que se evitará muchos malestares al dejar que la gente vea lo que demanda su cargo porque en la medida de cómo veamos a los demás, nos vemos nosotros.

Ella sabe apreciar la belleza del arte, la belleza en el interior de las personas como la del habitante de la calle. Él, al igual que muchos indigentes no le hacen daño a nadie, pero todo el mundo le teme sin saber que es un veterano de guerra y encomiable lector. O la belleza de Manuela, doméstica portuguesa, quien Rene sí considera una aristócrata, pero sin riquezas.  Por eso la novela me ha hecho pensar en el mal que tienen las etiquetas al otorgar un lugar en el mundo que muchas veces puede ser errado. Bien es sabido que todos somos más que un nombre, una profesión, un rol… una etiqueta. Es precisamente la mofa de Paloma hacia su mamá y su hermana porque para ellas prevalece el status.

No alabo a la novela porque los personajes sean intelectuales, inteligentes y nobles. Virtuosos en palabras de Aristóteles. Solo que enaltezco la construcción de los personajes porque saben tratar a los demás y tiene un buen dominio de sí mismos. Ellos se conocen y como se conocen van sin adornos por la vida y solo entablarán verdadera amistad una vez que se han reconocido. ¡Qué gran lección es para mí! Como dice el narrador en voz de Paloma, parafraseo el enunciado: en la verdadera búsqueda de los siempre en los jamases. Hoy fue un inicio de día triste, pero al estar garabateando estas ideas, me reconcilio con el hecho de que también puedo iniciar esa búsqueda.

Al margen y en el margen de la lectura:

Referencia a piezas y compositores del género clásico como Henry Purcell con Dido y Eneas, pieza que escogí para musicalizar esta impresión. El Réquiem de Wolfang Amadeus Mozart. Junto a lo anterior también menciona y debate sobre los maestros de la pintura. En especial el quatroccento italiano. Asimismo, discuten sobre las obras de Veermer, Peter Clasz, Willen Kalk, Eduard Hopper y Van Gogh. No puedo dejar de mencionar a los clásicos de la literatura en particular a, ya lo dije, Léon Tolstoi.




 Es por el inicio de Ana Karenina:  "Todas las familias felices se asemejan; cada familia infeliz es infeliz a su modo" en boca de Rene que Kakuro se da cuenta de que no tiene al frente a una simple portera. Sin dejar de mencionar el cine de autor con Las hermanas Munakata y mucho más actual La caída del Octubre Rojo. Sin olvidar a Eminem, no es autor o director de cine, pero con él quiero terminar la oración. Todas las referencias mencionadas hacen que sin duda pueda ser una novela para un público culto, pero también para cualquier lector que se ocupe de buscar esas referencias y enriquecer su arsenal de vida con cultura y códigos del arte.



Lo anterior me hace rescatar el hecho de que somos salvajes o civilizados dependiendo del ojo de quien nos mira.

Para finalizar, hace algunos años leí Rapsodia gourmet y no logré prendarme. Pese a esto, reconocí a un personaje de esa novela que aquí aparece: Pierre Arthens, crítico culinario y habitante del número 7 de la calle Grenelle. Otra razón por si quieren entregarse a la trama de esta autora.

miércoles, 14 de enero de 2026

Impresión de Eugenia Grandet, Honoré de Balzac

 

Un reencuentro con la novela realista: Eugenia Grandet

Honoré de Balzac

1833

153 páginas

Edimat Libros

 


El reencuentro con la página en blanco después de haber seleccionado los libros que leería en diciembre y establecer los tiempos de lectura. No ocurrió así, sino que salí, paseé, comí, hablé, vi películas y series. A ratos leía a ratos no. Conseguí trabajo, Un trabajo que me permite leer, pero no literatura. Así que a dedicarse a leer artículos para ver su estructura y proponer formas de lectura y diálogos que inviten a esas personas a escribir, a proponer ideas, pero bueno este ejercicio de decantar ideas tiene el fin de soltar la mano y llegar a escribir la primera impresión del año.

Eugenia Grandet es una novela realista publicada en 1833. La historia, a través de veinticinco capítulos, da cuenta de la vida de una joven sencilla. En medio de un hogar donde las diversiones oscilan entre asistir a misa los domingos y las veladas nocturnas para jugar a la lotería en compañía de la familia y los conocidos del padre. El antagonista es Papá Grandet, un extonelero de vino que gracias a su talante avaricioso ha cosechado una fortuna inimaginable para los allegados -o quizás sí están enterados de su riqueza equiparable a la de Rico Mac Pato-. Conforme pasan los años su anhelo por más dinero no se detiene, razón por la cual se torna mucho más austero con su familia y todos los que lo rodean.

Acciones como no encender la chimenea, evitar cualquier lujo para la casa y comer de la forma más frugal tejen la vida en la casa de los Grandet.  De esta forma, Eugenia y su mamá, otra mujer que ha sabido amoldarse a las formas de su tacaño esposo, son pacientes, amorosas pero, sobre todo, por su buen semblante y pasividad cumplen los dictámenes de su esposo hasta que un acontecimiento inesperado viene a ocasionar un sobresalto en su modus vivendi.

Hasta aquí el recuento de la trama podría parecer sosa, desabrida. Puede que para algunos lo sea de esta forma, para otros no. Como a mí que siempre opto por detenerme en algún aspecto en particular del libro. En particular el hecho de ser considerada un clásico de la literatura. Honoré de Balzac fue un representante del género realista entonces más que criticar. Sí, criticar; prefiero ofrecer mis propias razones del por qué tenía que leer esta novela (aparte que siento vergüenza por no haberlo hecho debido a que bien forma parte del canon y bien pude haberlo hecho hace tiempo atrás, pero no voy a llorar sobre leche derramada como me han dicho incontable cantidad de veces durante las últimas semanas, sino que voy a seguir escribiendo mi libro de vida lectora en mis 39 años porque ya, es evidente, que van muchas menos páginas).

De la digresión volvemos al libro. Entre los elementos narrativos, en particular sobre el tipo de narrador, emplea la forma omnisciente en tercera persona. Gracias al narrador omnisciente nos adentramos a la psique de Grandet padre y Grandet hija. Son tan opuestos, pero de esta oposición saldrá beneficiada Eugenia aunque ya solo sea al final de la novela. Creo que quizás no todos lo vean así, pero expreso que saldrá con ventaja en el sentido, de que sabe cerrar tratos y hacer negocios. No habría podido ser de otra forma, su padre la moldeó a su semejanza.  Retorno al hecho del narrador que todo lo sabe. Es por ese narrador que sabemos cómo son ambos, pero también ofrece una perspectiva fuera del personaje. Tal ejemplo siguiente lo ilustra:

Ahora bien, ningún negocio exigió nunca más, que el que se trataba en aquel momento, el empleo de la sordera, el tartamudeo y los incomprensibles ambages en que Grandet envolvía sus ideas. En primer lugar, no quería cargar con la responsabilidad de esas ideas; en seguida quería quedar dueño de su palabra, y dejar en duda sus verdaderas intenciones. (p.606).

Obtenemos una perspectiva dual del narrador. Quiero decir, sabemos las acciones de los personajes en la narración de los personajes, pero también una perspectiva, digamos comentada por lo que dice el narrador sobre la base de algún comportamiento, juicio o actitud del personaje. La siguiente cita ilustra ese hecho: “El que conozca la más preocupada de las pasiones, aquella cuya duración se ve abreviada cada día, cada hora por la edad, por el tiempo, por una enfermedad mortal, ese y solo ese: comprenderá los tormentos de Eugenia”. (p.633).  Aquí no es el narrador bajo ningún personaje. Es el narrador desde un punto cero o tomando distancia con el fin de expresar cómo se siente Eugenia. Tal enunciación ocurrirá con los otros personajes.

Otro aspecto para hacer mención de la novela realista es el cronotopo. Tenemos los espacios sala-recibidor. Si bien, la novela está ambientada en una zona rural francesa (Saumur) del siglo XIX. Las acciones primordiales se despliegan en espacios cerrados: la sala, lugar donde reciben a las visitas, conocen al sobrino Grandet y llegan las buenas y malas noticias; la cocina, el recinto de Nanón la fiel ama de llaves de los Grandet; las habitaciones; allí el primo Grandet sufre la muerte de su padre y destino pesaroso sin la herencia. En las habitaciones también se despide la vida y da paso a la muerte, primero de la madre y luego del mezquino padre Grandet. Toda novela realista gira su trama en espacios cerrados. Espacios donde las voluntades del hombre se despojan de toda virtud y son como su naturaleza los ha erigido. Es decir, el ambiente no moldea del todo sus estados de ánimo como se aprecia en el romanticismo. Siento que el ambiente en el realismo obliga a ser tal cual es el ser humano. Lo despoja de adornos para ser noble o vil dependiendo de las circunstancias.

Eugenia entonces como exponente del realismo es también uno de los títulos que conforma la comedia humana, el portento de obra del Balzac. Quizás quien lea la novela pueda también apreciar una dualidad entre los personajes. A Eugenia no le importa dar todo lo que tiene con el fin de ayudar a quien más ama. No lo hace una vez, sino dos veces. Mientras que el padre representa la otra cara de la moneda: la avaricia. Buen reflejo del dicho entre más se tiene más se quiere. De allí que se infiere el hecho de pertenecer a una comedia como reflexión del proceder de la humanidad. Nadie es en lo absoluto virtuoso. Si bien existe alguien extraordinario, la contraparte es que otros miembros (pesarosamente la mayoría) son desdeñables y llevan consigo los peores rasgos de la humanidad. Papá Grandet lleva la voz cantante, ni siquiera se salva por el hecho de tener una hija noble. Todo en él es deplorable. Cuando el narrador se detiene en él, en los lectores se asoma una repulsión compuesta por un cúmulo de emociones de desdén hacia la figura de este personaje. Aspecto por el que es valiosísimo leer la obra. No todas logran el fin de lograr que sintamos esa molestia hacia los personajes y eso se logra con el buen manejo del lenguaje.

Al margen y en el margen de la lectura

-Detenerse en el sabor de la lengua. Quiero decir que no todo en la lectura es extraer mensajes y significados. Lo anterior es importante, un perfecto indicador de un muy buen nivel de lectura, pero también lo es detectar las implicaciones de lo que no está explícito a través del lenguaje. En este caso las burlas hacia los personajes. En la novela los personajes secundarios:  los Crushot, los Des Grassins están al tanto de la avaricia del vinatero Grandet, pero le siguen el juego. Detectar esa burla sutil hacia el personaje principal no hace estar mucho más atentos a la lectura.  -Siga, siga usted, señor Grandet; “el carbonero es rey de su casa” –dijo sentenciosamente el presidente, riéndose solo de la alusión, que nadie comprendió. (p.551)

-También ciertos pasajes poéticos que no solo resultan eufónicos o entregan una imagen agradable, sino que deja el espacio abierto para inferir otros mensajes. Esto lo asocio con una posición leída en La sal de ayer. Margot Benacerraf como entrevistada en su posición de directora le expresa al entrevistador que no todo debe ser explícito a través del cuadro, de la escena. Una imagen denota, pero también sugiere. Este es el punto álgido de la buena literatura: sugerir. Es el caso del siguiente pasaje: “sus almas se habían desposado con ardor, tal vez antes de aquilatar la intensidad de los sentimientos que los unieron” (p.625).

Bien podría pensarse que hubo un encuentro sexual. Lo que es inconsistente para efectos de la trama y de la verosimilitud del personaje (joven burguesa de buena familia con muy arraigados valores religiosos donde tan solo una caricia es inconcebible).  Sin embargo, la potencia del mensaje hace que pensemos, así sea por un instante, que sus almas se fusionaron en el deseo.  Independientemente de esta idea, el narrador en páginas siguientes hace el mensaje más explícito y nos aclara que tan solo fue un beso: “después del beso dado en el pasadizo, las horas huyeron para Eugenia con una rapidez espantosa. A veces sentía irresistibles deseos de seguir a su primo” (p.633).

-Como lectores notaremos que, a medida de que avanzamos en las páginas existen conexiones con otras obras y códigos del arte. Al inicio del capítulo XVI hay una clara alusión a los amantes que sucumbieron ante el deseo y por eso fueron condenados. Me refiero a Francesca de Rimini y Paolo, escena que cada tanto se revisita en la literatura y arte en general. Desde La Divina Comedia a importantes pinturas en las que se retrata el momento en que los amantes son raptados por el deseo.