jueves, 27 de febrero de 2014

Orga, I. (2001). Retrato de una familia turca. Barcelona: Editorial Casiopea Fueron varios los motivos que impulsaron la lectura de Retrato de una familia turca. Desde que los rescatamos de los anaqueles de la Librería Temas, sentí una rápida intuición y dije: -seguro incluye algún pasaje sobre comidas, preparaciones y recetas de Turquía –no me equivoqué- y éste constituyó el aguijón primordial para su lectura. En varios capítulos se describen los sabores, colores y olores presentes en los platos tradicionales de este pueblo y su singular delectación por la comida. Nombres de preparaciones a propósito del festejo y la celebración por la reunión de la familia se despliegan a lo largo de este retrato autobiográfico. Es común encontrar nombres como: baklava, dolmas, kadin, gobegi, tè, simit, lokum, raki, gazoz, borek, koftes, lahana dolmasi, entre otros. En esta breve lista se conjugan los nombres de las comidas, postres y bebidas de los turcos. Todos a disposición de los comensales porque en torno a la mesa, se vive, se celebra y se mantienen al tanto de las noticias y acontecimientos. A fin de cuentas, se pasan los días. Precisamente, es el paso del tiempo junto con las comidas lo que llama la atención en este libro. Compuesto por trescientos dieciocho páginas y treinta capítulos, inicia con la narración en primera persona sobre el nacimiento de Irfan y su vida en el viejo Estambul. La narración describe con detalle su vida y la de su familia, los cuales gozan de buena posición gracias a los negocios y comercios de su abuelo, que tras su muerte siguen a flote por el padre de Irfan y al tío Ahmeth. El relato de la infancia de Irfan sigue apacible, con una infancia abundante y rodeada del cariño de todos sus seres queridos. A la par de narrar los episodios pueriles de Irfan y sus hermanos, se ofrece también una representación fiel de las costumbres de Turquía durante las primeras décadas del siglo XX: el café de la tarde con las damas turcas, los Hamam o baños turcos, -sitios para el cotilleo y reuniones sociales preferidos por la abuela- visitas a la finca del tìo Ahmet durante los fines de semana, celebración de un cumpleaños y la circuncisión. Hasta que a causa de la primera guerra mundial, el padre debe abandonarlos. Tras este acto, se sucederán unos tras otros hechos fatales para la familia: el incendio de la casa, la muerte del padre de Irfan, el traslado a una casa ubicada en un barrio de menor categoría, el hambre, escasez y miseria producto de la guerra, la estancia en el orfanato y la vida laboral de su madre en una fábrica. El panorama se ofrece lúgubre y el paso del tiempo únicamente da cuenta de la distancia cada vez mucho más grande de esa época esplendorosa que ningún miembro de la familia pensaba nunca acabaría. Sin embargo, son las mujeres, quienes a pesar de la austeridad y la pobreza siguen luchando. Sevkye, la madre de Irfan, logra, después de algunos reencuentros y contactos inesperados, ingresar a sus hijos al colegio militar. Tanto Irfan como Mehmet pasaran diez años bajo la disciplina militar, es decir, otra época que se va dejando sus huellas como al ver las viejas fotografías familiares. Transcurrido este tiempo, se abre paso una nueva etapa. Ahora son los hombres de la familia quienes retribuirán a su madre y abuela el no dejarlos morir de hambre durante la etapa más dura de la guerra. Pero el tiempo pasa y poco a poco muestra las facturas de la enfermedad mental de su madre, producto de años de resentimiento con su abuela. El relato termina con la última visita realizada por Irfan a la clínica mental donde tienen a su madre, se niega a verla muerta y posteriormente, recibe un telegrama donde su hermano le informa su fallecimiento. La enfermedad mental, es solo la muestra de todos los padecimientos sufridos por miles de turcos durante la guerra y, a mi modo de ver, aquí se concreta en la muerte de la madre. Describe los cambios que tuvieron que atravesar muchas familias, similar al exterminio judío en los campos de concentración. Sin embargo, existen testimonios de fuerza por salir adelante y confrontar situaciones inesperadas. Puedo culminar exponiendo que el relato comprende cuatro períodos en la vida de Irfan, Tres álbumes que engrosan su vida: la primera infancia (0 a 8 años) con un relato costumbrista, la segunda infancia ( 9 a 11 años)la pobreza y austeridad en un barrio bajo de Estambul, la vida en Kuleli, escuela militar y el último periodo, la vida laboral de Irfan y mantenerse a cargo de las mujeres de la familia. Aunado a estos ciclos, un epílogo escrito años después por el hijo de Irfan en el que justifica que el libro era mucho más extenso pero debido a las recomendaciones de un editor, el relato concluye con la muerte de su abuela. Sin obviar que a lo largo de estos cuatro período y junto con el epilogo la comida ésta presente bien sea de forma abundante o mediante la experimentación y frugalidad que caracteriza a la pobreza.

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